La casa de champagne más antigua, fundada en 1729, mantiene intacta su apuesta por la elegancia. Ensamblaje clásico con Pinot Meunier como hilo conductor. Burbuja finísima y persistente. Nariz de fruta blanca madura, avellanas, brioche dorado y un toque floral sutil. Paladar cremoso y equilibrado, con una textura aterciopelada y acidez fresca. Final largo y refinado. Ruinart es sinónimo de sofisticación sin ostentación. Acompaña con ostras, langostinos o como aperitivo de celebración.
Forma parte de la selección de En Copa de Balón, donde cuidamos cada botella desde la bodega hasta tu copa.






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